Las decisiones futbolísticas del “Chaval” Cristian Benavente con el transcurrir del tiempo han demostrado haber sido acertadas y es que con cada cambio de equipo para el peruano, nacido en Alcalá de Henares España, su valor en el mercado ha ido en aumento.

Benavente lleva el deporte en sus venas, su madre Magali Bristol nacida en Lima jugó voleibol profesional y su padre el español Agustín Benavente jugó fútbol sala, por lo que le fue natural al joven Cristian comenzar, aunque en distinto deporte, lo que sería su carrera de atleta a los 8 años de edad en las filas formativas del Real Madrid.

Por 13 años formó parte del las categorías menores del club merengue, fue subiendo en los distintos niveles hasta llegar al Real Madrid Club de Fútbol “C”, para pasar en 2012 al Real Madrid Castilla Club de Fútbol con quienes estuvo hasta 2015. Aunque llegó a entrenar con el equipo grande bajo la dirección de José Mourinho y Carlo Ancelotti.

Durante 2015 llega a Inglaterra para unirse al Milton Keynes Dons en segunda división, con quienes no consigue lo que esperaba disputando tan sólo 5 partidos oficiales. Pero la perseverancia comenzaría a dar frutos, luego de ser fichado por el Royal Charleroi Sporting Club en primera división de Bélgica con quienes desde enero de 2016 acumula 113 partidos y 20 goles anotados.

Su proyección ya es reconocida y este año fue incluido en la lista de los 500 futbolístas más influyentes para la revista World Soccer, incluyendo su fotografía en la portada de la edición, figurando junto a sus compatriotas Jefferson Farfán, Paolo Guerrero, Edison Flores, Alejandro Hohberg, Christian Cueva y Raul Ruidiaz.

Para el portal Unibet Belgium la ficha del peruano ha pasado de 200 mil euros en 2015, a 400 mil euros en su primera temporada en Bélgica y 600 mil euros en 2017. Para 2018 su valor se disparó a un tope de 4 millones de euros.